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Urgen más cursos de inglés y valenciano para los docentes

Los sindicatos denuncian el déficit de formación para la elevada demanda de funcionarios públicos

Las escuelas de idiomas no pueden absorber toda la demanda de lenguas del profesorado. | MANUEL R.SALA

Faltan cursos de inglés y valenciano para poder cubrir la demanda actual de esta formación no solo entre los docentes, a quienes ya se exige un B2 de inglés y un C1 de valenciano para impartir las clases, sino entre el conjunto de funcionarios públicos para quienes empieza a ser necesario el valenciano.

Delegados del sindicato Csif de profesorado reclaman que los cursos aumenten exponencialmente porque se está obligando al profesorado a buscar una formación privada y costeársela.

«La oferta que se ha hecho este año para apuntarse a los cursos ha sido ridícula. Muchos compañeros no pueden elegir puestos que por antigüedad les corresponderían, por no tener estos requisitos», lamenta el delegado provincial, Javier Mas.

La administración exige actualmente un nivel B2 para impartir asignaturas en inglés y un nivel C1 para hacerlo en Valenciano, «pero no facilita el acceso a reciclarse, obligando a los docentes a gastarse fortunas en su formación», afirma Mas.

En la última convocatoria recuerda que se quedaron fuera de plaza cientos de docentes y, para colmo, la mayor demanda de funcionarios de otras consellerias está creando un embudo para acceder a la formación en inglés y valenciano.

«Es una pelea histórica que se recrudece y a este ritmo no podrán formarse en cuatro años teniendo en cuenta que en 2026 acaba la moratoria que exigirá el C1 en inglés.

«Si el B2 estamos a años luz de conseguirlo, no quiero pensar en el C1. Excepto los especialistas, los demás hemos tenido que ir paso a paso y tras el A-1 y A-2 de inglés ya piden un B1-1 y un B1-2, y luego un B2-1 y un B2-2 para alcanzar el mínimo», lamenta Carlos Cabero, uno de tantos profesores afectados que se ha pagado los cursos del nivel A de inglés y no consigue plaza año tras año para las del nivel B. «Como mucho sacan un 10% de las plazas que hacen falta para todos. Es muy complicado que los horarios se adecuen a los de las clases».

Cabero sostiene que, dado que son docentes, desde Educación deberían acoplar los cursos en el horario laboral porque redundará en la calidad de la enseñanza para el alumno. «Si se quiere avanzar en un plurilingüismo real no pueden ser ta escasos con los cursos porque, para cuando nos lleguen, nos habremos jubilado», concluye.

Espera de diez días antes de cubrir bajas de profesorado por enfermedad

Los responsables de Educación siguen esperando diez días para poner en marcha las sustituciones por enfermedad, lo que para Csif «provoca que la baja se alargue más de diez días porque antes no sale en la bolsa de interinos, y provoca que el alumnado esté prácticamente dos semanas sin el docente específico». Añaden la «sobrecarga» que implica para el resto del profesorado que asume las clases y plantean cubrirlas bajas en la semana que se comunican.

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