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ANÁLISIS

Rubén Míguez

DANA, dos años sin soluciones

Las grandes obras estructurales anunciadas para evitar los daños que ocasionó la fatídica gota fría de septiembre de 2019 siguen siendo proyectos, la mayoría aún en estudio, mientras en la Vega Baja se sigue temblando cuando se prevén lluvias

Un monolito en la zona cero de la riada en Almoradí homenajea a los «héroes» que ayudaron. | TONY SEVILLA

El encauzamiento de la rambla de Abanilla, la mejora de la capacidad del cauce del río Segura, embalses de laminación, corredores hidráulicos... Seguro que todos estos proyectos les suenan. Repetidos hasta la saciedad en los dos últimos años, son las grandes apuestas para minimizar el riesgo de inundaciones en la Vega Baja. Pero solo son eso, proyectos. Se cumplen dos años de aquellos fatídicos días de septiembre de 2019. Dos días en los que la lluvia no cesó de caer sobre la comarca (2.800 hectómetros cúbicos precipitaron en toda la cuenca del Segura, el triple de lo que es capaz de embalsar y hasta 400 litros por metro cuadrado) lo que, unido a la fatídica rotura de la mota del río en Almoradí y a una pésima ordenación del territorio que puso las cosas «fáciles» a la terrible DANA, provocaron la mayor catástrofe en 140 años en la Vega Baja. No olvidamos, por supuesto, las tres vidas que se llevó por delante en la comarca. El coste económico de la tragedia se estimó en 3.000 millones de euros. Miles de familias se quedaron sin bienes y con sus viviendas destrozadas. Y, dos años después, aún no se ha puesto la primera piedra de ninguna obra estructural necesaria para que, de volver las lluvias torrenciales, eviten el impacto que tuvieron hace dos años.

Bien es cierto que conseguir la financiación para infraestructuras de tal magnitud no es sencilla (la Generalitat ha propuesto en el nuevo Plan Hidrológico del Segura, para las anualidades de 2021 a 2027, medidas para minimizar los riesgos de inundaciones en la Vega Baja valoradas en la desorbitante cifra de 1.275.920.649 euros). Calculen ustedes... Pero la mayoría de las obras estructurales necesarias ni siquiera tienen estudio hecho. Como las desgracias no vienen solas, la pandemia de covid que se inició solo seis meses después de la DANA ha sido también un lastre para la llegada de dinero, aunque la mayoría de obras se esperan financiar con fondos europeos. Es significativa la foto de la siguiente página donde los carteles por el suelo de distintos pueblos de la Vega Baja (una imagen captada por Tony Sevilla en El Escorratel, que se convirtió en un icono de la catástrofe) han sido sustituidos por otro que señala el lugar de vacunación contra el covid. En ese punto, el líder del PP, Pablo Casado, en su visita a Orihuela días después de la DANA, y agarrando por el hombro al regidor oriolano, el popular Emilio Bascuñana, decía a unos vecinos, muchos de ellos afectados, eso de «está todo ‘controlao’, está aquí el alcalde al mando», sin perder la sonrisa pese a las imágenes del desastre que estaba viendo. El alcalde le seguía la broma diciendo que «obedeciéndole, lo poco bueno que hago es porque le obedezco a él», antes de entrar en un conocido restaurante oriolano que quedó destrozado por el agua y el barro que, como un torrente, bajó por la rambla de Abanilla. Eso sí, Casado estuvo más tiempo en la ciudad que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien apenas permaneció unos minutos y sin hacer declaraciones. En fin, que de «controlao», nada, dos años después. En la Vega Baja se sigue temblando cada vez que se prevén lluvias fuertes porque aún no está preparada.

Orihuela recuerda esta semana la DANA de septiembre de 2019 / T. Sevilla TONY SEVILLA

Eso sí, se ha cumplido con el arreglo de los daños más urgentes que provocó la gota fría, tanto por parte del gobierno central, a través de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), como del Consell, cuyo jefe de gabinete, el socialista Ximo Puig, ha hecho una gran apuesta con el Plan Vega Renhace, cuya oficina instaló en Orihuela y puso al frente a una persona que se aleja del perfil del político al que estamos acostumbrados, el empresario almoradidense Antonio Alonso, quien no lo tiene facil en su papel de mediador. Son 27 las actuaciones de este plan de la Generalitat para conseguir una comarca más resiliente. A los municipios van 16 millones para ejecutar sistemas urbanos de drenaje sostenible, y destacan los planes de emergencia que se han elaborado y de los que carecía la mayoría de localidades. Se prevé el desdoblamiento de la CV-95 por 30 millones, un plan de digitalización de las emergencias, poner rejillas en los azarbes y acequias y su arreglo (se han reparado, de momento, 87 en 18 municipios). El Consell ha invertido cerca de 90 millones tras la DANA , destacando los 19 en ayudas directas para bienes y enseres de primera necesidad, 4,4 en reparaciones de centros educativos, 3,5 para daños en centros sanitarios, 13 para infraestructuras de regadíos y caminos agrarios, 10 para arreglo de carreteras y 7,3 para que los consistorios compensaran gastos extraordinarios. Además, ha dispuesto 2,6 millones para reparaciones en viviendas, 5,8 en un plan de empleo y 20 para ayudas a agricultores, estas últimas pendientes de pago, según se quejan los regantes.

Las imágenes más duras de la gota fría en la Vega Baja en tres minutos informacion.es

Por su parte, la CHS ha gastado algo más de 20 millones desde la DANA. La principal inversión, 16.017.197 euros, en arreglos de emergencia y en la reconstrucción y refuerzo del muro del río que cedió en Almoradí. En mantenimiento y limpieza del cauce la inversión hasta agosto es de 1,6 millones y prevé gastar otros 5 en los próximos tres años. Pero la comarca sigue reclamando soluciones a largo plazo.

ANTES

Señales en Orihuela: De dirigir a los pueblos, a la vacuna TONY SEVILLA

DESPUÉS

Señales en Orihuela: De dirigir a los pueblos, a la vacuna | T.SEVILLA

Señales en Orihuela: De dirigir a los pueblos, a la vacuna. Las imágenes están captadas en El Escorratel, una de las zonas que fueron más dañadas por la DANA en Orihuela. La imagen del chico limpiando la isleta con todas las señales de localidades de la Vega Baja tiradas en el suelo, fiel reflejo de lo que causó la gota fría en esta comarca, se convirtió en todo un icono. Hoy las señales han desaparecido y, en su lugar, un cartel indica el punto de vacunación contra el covid.

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Rambla de Abanilla: La campa de coches se mantiene Señales en Orihuela | A.AMORÓS

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Rambla de Abanilla: La campa de coches se mantiene | T.SEVILLA

Rambla de Abanilla: La campa de coches se mantiene. Las decenas de vehículos de un concesionario flotando semisumergidos y arrastrados por el agua en la rambla de Abanilla dio la vuelta al mundo. Hoy, los vehículos siguen aparcados en la campa en plena zona inundable, la rambla más peligrosa de la comarca, donde aún no se ha actuado para encauzarla. Algunos coches que quedaron destrozados aún se pueden ver en este aparcamiento.

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Muro del río en Almoradí: Reconstruido y reforzado | A.ÁLVAREZ

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Muro del río en Almoradí: Reconstruido y reforzado | T.SEVILLA

Muro del río en Almoradí: Reconstruido y reforzado. Fue la zona cero de la riada que asoló varios municipios. El muro se rompió en la mota del río, provocando el desbordamiento del Segura que inundó media comarca. Es la obra más visible desde la DANA. La CHS ha invertido 1.650.000 euros en reconstruir los 96 metros del muro y reforzarlo, con una altura de 6,3 metros. La riada se llevó por delante varias casas cercanas. En las fotos se ve el caudal que tenía el río y el de ahora.

ANTES

Polígono Puente Alto de Orihuela | T.SEVILLA

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Polígono Puente Alto de Orihuela | T.SEVILLA

Polígono Puente Alto de Orihuela: del caos a la normalidad. Las inundaciones en el polígono industrial oriolano sembraron el caos. Decenas de trabajadores se quedaron atrapados en las naves y la fuerza del agua arrastró hasta camiones. El caos ha pasado a la normalidad, aunque algunas empresas tuvieron que cerrar porque no pudieron remontar las pérdidas que tuvieron con este desastre. Y aún queda mucho por hacer en la única zona industrial de la ciudad.

Los alcaldes se quejan del retraso en las infraestructuras clave

Los alcaldes de la Vega Baja se muestran muy críticos por la falta de obras clave cuando han pasado dos años desde la DANA. El regidor oriolano, Emilio Bascuñana, señala que «la Generalitat y el Gobierno de España siguen sin solucionar las infraestructuras y servicios básicos que perdimos por la DANA, como son las obras necesarias para permeabilizar la CV-930, de manera que no volvamos a quedarnos incomunicados». Bascuñana se queja de que «continúan estudiando, dos años después, qué infraestructuras hidráulicas se van a ejecutar y sin haberlas presupuestado».

Su homóloga de Almoradí, la popular María Gómez explica que el Ayuntamiento está ejecutando arreglos y reposición de infraestructuras dañadas. «Hemos planificado nosotros lo que necesitamos para evitar lo que nos pasó en el casco urbano y en las pedanías, con tanques de tormenta y zonas de escape del agua y un corredor verde, por 100 millones y un colector, pero la CHS solo ha arreglado el muro y poco más, no ha solucionado nada».

Por su parte, el alcalde socialista de Dolores, Joaquín Hernández, dice que «planteamos obras para que el agua vaya lo antes posible al mar y la permeabilidad de carreteras como la N-332, y pedimos soluciones conjuntas, pero no la planteada por la CHS que desviaría al municipio el agua de la rambla de Abanilla».

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